Una vez más, en la inmundicia del lodo
He vuelto arrastrándome, sólo por hoy
he de volver a la ciénaga, origen de todo.
Buscando una respuesta, el saber que soy.
Nacido hombre, creciendo y matando al ser.
Desperdiciando al ser, fugaces resplandores
de brillantes espejos, haciéndome creer
que basado en mi fe, habría días mejores.
Y sin embargo,¡Cuan grande fue la falacia!
y la fe que otrora aseguraba un paraíso:
¡Esperanzas huecas! De alguien que quiso
matar al hombre, ser perdido en la infancia…
Que ahora camina, cargando una cruz,
perdido ya el hombre, sereno sin luz.
1 comentario:
Sabes, me gustó.
que bueno que hayas vuelto :)
Publicar un comentario