En algún momento
todo fue más como el paraíso:
Al alba todo era risas, alegría.
Amor, incluso Paz.
Al fin la lograda Utopía.
Y juraría, por aquél Dios olvidado.
Que incluso tú brillabas
más que ahora.
Calma, inmaculada,
Cubierta de auténtica inocencia.
Y supongo,
-con cierta arrogancia-
que ese brillo
de mi también manaba,
salpicado, por las primeras gotas de pena.
En algún momento
-Tendrá diez, o quince años-
todo fue más como el paraíso,
y menos como lo real.
Más agradable, en fin…
Más sencillo.