24 de diciembre de 2008

Musas


Jamás pensé volver a verlas,
o cuando menos, aquél era mi deseo.
¿Cómo podría siquiera tolerarlas?
¿Cómo, si todo ha quedado lejos?

Olvidándolas poco a poco, olvidando:
Su inestimable compañía nocturna,
las palabras que susurraban a mi lado,
caricias, consuelos. A veces… burlas.

Bienvenidas sean, queridas musas.
Locura, Esperanza, Soledad…
Todas ellas, siempre ocultas
en inocentes formas femeninas.

Bienvenida seas, querida musa.
Siendo más que Locura o Esperanza,
a ellas, y a tantas más que conjugas.
Bienvenida, Vida, bienvenida seas.