31 de marzo de 2008

Corvus (título de trabajo)

Tan sólo flotas, te elevas, te pierdes
y yo permanezco en la hondonada.
Empero sin temor, pues es mi hogar.
Entre desheredados, parias y caídos.

De vuelta a esa lobreguez,
hogar de los auténticos taciturnos.
Arropados en mantos de pena,
con sádico placer, vivimos de recuerdos,
renegando de la cura que concede el olvido.

Y tú te sigues alejando. Pura, ajena.
Desplegando de nuevo las blancas alas
que me dieron calma, ¿acaso dicha?
Poco importa. No hay marcha atrás…
Ya has partido.

Y el dolor, y la dulce pena.
¡Embriagantes sensaciones!
Reafirmando que aún en tinieblas,
aún respiro y estoy vivo.

Y con amargas e irónicas risotadas
sellamos nuestro destino.
Reímos de la simbiosis sádica
de aquellos, casi ángeles,
y nosotros los seres caídos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola niño lindo, sabes q m encanta todo lo q escribes xq haces q lo sienta también y este escrito esta muy interesante Ojala solo los buenos recuerdos c quedarán x más tiempo... T Quiero Mucho ^^

Anónimo dijo...

a mí me gusta más lo que escribes niño lindo ñeñe xD

a mí me reconocen por mi pulsera, yo a ti te reconozco por que ocupas de esas palabras que nadie usa :P

:)