8 de mayo de 2011

Aunque ya no permitas

Aunque ya no permitas que mis manos te acaricien.
Aunque ya no consientas que mis ojos
y mis amores te invadan.

Aunque ya no sirvan mis versos
para llenar de alegría y amor tu alma.

Aunque ya sólo te acuerdes
de un mísero poeta muy de cuando en cuando.

aunque tu futuro esté muy lejos
de mis lejanos e indómitos sueños.

aunque me invadan la soledad,
la tristeza y el cariño.

No te preocupes, mi niña, que aún
tengo llena de amor el alma


Yep... Este es uno de esos grandes favoritos, clásicos que nunca pasan de moda. Aunque no es mío.

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