Mis motivos aún tengo en la vida
para seguir soñando, y seguir sonriendo.
Aún entre tanto dolor y entre tanta pena,
puedo seguir andando, puedo seguir viviendo.
Exquisito y único, el brillo que de ella mana.
Capaz de lograr que mi mente, sólo piense
en ella, y olvide las razones, las coherencias.
También tu mirada, dulce y calma.
Adornada por dos destellos castaños,
cuyo recuerdo se me clava entre las cejas.
Y sin embargo, no causan daños.
Aún existen más motivos, y sin embargo
podrían ser minoría. Si acaso
para mí fuese tu sonrisa, y si tan sólo
tus ojos, y su brillo, me miran.
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