Jamás pensé volver a verlas,
o cuando menos, aquél era mi deseo.
¿Cómo podría siquiera tolerarlas?
¿Cómo, si todo ha quedado lejos?
Su inestimable compañía nocturna,
las palabras que susurraban a mi lado,
caricias, consuelos. A veces… burlas.
Bienvenidas sean, queridas musas.
Locura, Esperanza, Soledad…
Todas ellas, siempre ocultas
en inocentes formas femeninas.
Siendo más que Locura o Esperanza,
a ellas, y a tantas más que conjugas.
Bienvenida, Vida, bienvenida seas.
2 comentarios:
Esas musas compañero... que haríamos sin ellas? Yo por mi parte... no lo sé
Jo... Que le digo compañero. La musa de estas cosas es circa 2007 y como me dio producción... y dolores de cabeza, y de cuerpo entero, y lesiones...
Graaaaaan historia que algún día ha de ser contada.
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