Mundo, escucha, te pido más certeza.
No ofrezco disculpa ante mi altanería,
pues sería de mi parte una bajeza
actuar desde mi queja, vil cobardía.
No pido mucho, tan sólo verdades:
¿Qué quiere? ¿Ella me quiere? ¿Qué quiso ella?
No son éstos misterios de deidades,
tesoros sacros, o brillante estrella
No importa, se me niega una respuesta,
poco vale si tal cosa me enerva.
Y la voz omnipresente, que sentencia:
¿Certeza tú? Pobre figura enhiesta,
crees merecer todo, sin reserva.
¡Toma incertidumbre! Sólo experiencia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario