Sucede que me canso de fingir
a diario una sonrisa, o un buen gesto.
Cansado y de sobra, de crear
una charada, que oculte lo funesto.
Que no es la máscara de un amigo,
del hermano, o del hombre la que
día a día oculte mis andanzas,
mis tropiezos, mis faenas…
Es en cambio, la del malencarado
que altivo permanece, -Agrego-
Ya sea riendo, de un huracán ajeno
o de la sutil y personal tormenta.
Máscara que ríe ante las penas,
se mofa de la desventura
Propia y de terceros.
Y si a alguien no le place:
-¡Que se joda! Su pesar
me importa un bledo.-
Sublime máscara de hierro.
Más que el odio, mereces loas.
Por ocultar de los desventurados,
Las culpas y las penas hondas.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0
Y al fin... pude escribir.
2 comentarios:
las mascaras no son bonitas.
bueno, algunas quizá.
http://www.flickr.com/photos/mi_micromundo/2384053649/ (no acepta el link pa' poner la imagen nomás U_U)
sutil y personal tormenta, shalalá... mayo casi acaba! :D
Nahh, eso del huracán y la tormenta son dos referencias aca medio... extrañas. Curiosamente a mí mismo y a otra persona ch:
Publicar un comentario