Caí en el putrefacto terciopelo de la cama
Con el hedor excitante de la muerte
pues era de segunda mano mi morada.
Sentí su abrazo de deseos reprimidos.
Sodomita, desquiciada. Me arrastró a su lecho
Desnudó mi olvido, Penetró recuerdos.
Y en su insaciable deseo desbocado, surgió
el semen del olvido, del descanso eterno.
Consumó el acto, quedó sólo silencio.
Hay desilusión, pues todo fue fugaz,
como un chiquillo precoz que eyaculó
(viendo algo malo en este poema)…
Mas la muerte no tiene tiempo para más
La muerte me ha cogido… por sorpresa
Quizá por amor, quizá por placer.
1 comentario:
Te kojio? Sodomita? la muerte a ti?
Mi mente volo agr! shu shu! tngo ke borrar eso de mi mente.
Ezo fue muhxo para mi, jojo xD!
Xiao!!! :)
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